Profesor Roberto Mayorga “Sólo falta voluntad política”

El proyecto de ley que declara al litio de interés nacional, fue aprobado el 25 de septiembre último, pero solo en lo que respecta al “oro blanco”, pues los parlamentarios rechazaron que igual calificación se le diera a SQM. El debate continúa y el argumento empresarial que considera inconstitucional la iniciativa vivió, entonces, un momento de dulce y agras. La clave de la constitucionalidad, en todo caso, se refiere a hacerlo concesible o no, explotable por privados o no.

Para Roberto Mayorga, profesor de derecho económico de la Universidad de Chile y la Usach, se trata de un debate, derechamente, jurídico y político, donde hay un sector que quiere cambiar el estatuto del litio. Pero, lo claro e indiscutible, incluso para las Fuerzas Armadas, es que el litio es chileno.

“Como todas las riquezas mineras, lo dice el artículo 19, número 24, toda la minería, metálica o no, es de propiedad del estado de Chile. Entonces, cuando se habla de aprobación del proyecto no se refiere, en caso alguno, a la propiedad del litio. Lo que estamos conversando es que se ha entregado la posibilidad de explorar, explotar, administrar – así como el cobre- el litio, mediante concesiones a particulares. Entonces, de lo que se trata es de recuperar esa capacidad de explotar, administrar y aprovechar en beneficio del país lo que produzca el litio”, explicó Mayorga.

La ley dice que el litio no es concesible. Solo se puede explotar mediante una vía especial que requiere un decreto supremo de la Presidencia de la República.

Así explica el docente el mecanismo que se ha usado para otorgar esa posibilidad de explotar el elemento: “El litio fue entregado al margen de esas vías constitucionales y legales, por una parte a Soquimich (Ponce Lerou que trabaja con los chinos) y otra gran parte a Albemarle, una empresa americana”.

Mayorga es categórico al afirmar que esa vía “ha sido ilegal e inconstitucional”.

“Entonces, hay también diferentes vías para recuperar el litio: Una, declarar la nulidad de los acuerdos que tomó Corfo para entregar el litio a Soquimich, por una parte, y a Albemarle, por otra”, sostuvo.

  • Lo hizo Bitrán, ¿cierto?
  • Claro, desgraciadamente. Bitrán no ha querido decirlo expresamente, pero tampoco lo niega. Él dice que no tenía otra posibilidad.

El académico vuelve a la carga y asegura que una segunda vía para la recuperación es que, específicamente, en el caso de Soquimich por haber estado involucrada en ilícitos, como los intentos de cohecho a gran parte de la elite política del país, con unas 180 imputados en el caso, trasgredió el orden público, de acuerdo a la Constitución.

Cada entidad del estado actúa conforme a los deberes y responsabilidades constitucionales que tiene. Sin embargo, cuando reciben dinero ya no está cumpliendo con esos deberes y responsabilidades, sino que se deben a quienes les pagaron esa plata y eso rompe el orden público, el armónico funcionamiento de todos los agentes e instituciones del estado.

“Dice la Constitución en su artículo 19, número 7, en relación al número 15, que son asociaciones ilícitas las que trasgreden el orden público y pueden disolverse y sus bienes confiscados, sin indemnización”, explicó, resaltando eso sí que eso requiere una voluntad política muy fuerte.

Además, por transgredirse la Constitución, los actos son de nulidad absoluta, o sea no vence, no hay prescripción, significa que el acto nunca nació y, en consecuencia, pueden pasar muchos años y si hay voluntad política en ese futuro se podrá declarar nula la acción de Corfo y se confisca todo.

Una tercera vía es que, por ser el litio un elemento fundamental en el ámbito nuclear, se estableció, durante la dictadura, que su control está sometido a la Comisión Chilena de Energía Nuclear, cumpliendo allí con los severos tratados internacionales.

“Respecto del litio, la ley establece que cuando la entidad a la cual se le ha entregado la posibilidad de explotarlo no cumpla, la CChEN puede revocar ese acuerdo, sin expresión de causa. Resulta que desde 1995 se detectó que Soquimich no cumplió con ninguno de los acuerdo a que se llegó, ni siquiera pagar los impuestos que debía, o informar las cantidades de litio que han salido del país en estos años, ni el destino. En consecuencia, la CChEN, en este momento, sin expresión de causa, podría poner fin al acuerdo”, subrayó Mayorga.

En el análisis del académico, existen entonces varias vías para recuperar el valioso elemento y dentro de ellas menciona también el proyecto visto en la Cámara, que declara al litio de interés nacional que podría abrir la puerta a la expropiación de la concesión especial entregada a SQM y Albemarle.

Según Mayorga, para cualquiera de las soluciones se requiere simple y complejamente “voluntad política”, tanto como “un pueblo informado y movilizado porque es la posibilidad que nosotros disfrutemos algo que nos dio la naturaleza”.

“Soquimich vendió un 24% a una empresa china en 4 mil millones de dólares. La reforma de las AFP requiere solo tres a tres mil 500 millones de pesos”, precisó. Con ello, nos invitó a que saquemos las cuentas de lo que podría significar para Chile usar la riqueza del litio para el beneficio del país: Salud, educación, viviendas, inversión en ciencias, en fin, como un sueño.

Profesor Roberto Mayorga “Sólo falta voluntad política”
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